Meditación. Técnicas de relajación efectivas

Técnicas efectivas que te ayudarán en tu meditación

Respirar adecuadamente

No es complicado, pero tiene una alta eficacia en tu meditación. Puedes intentarlo en cualquier sitio y te otorgará relajación casi instantánea con la práctica. Debes respirar profundamente desde la parte abdominal, intentando apurar al máximo de tus posibilidades en un ambiente relajado. Si utilizas la zona abdominal en lugar de la zona pectoral podrás adquirir más aires que irán directos a tus pulmones. La próxima vez que te ocurra un momento de nerviosismo, disminuye la velocidad de tus respiración y realízala profundamente.

Algunos sencillos pasos serían los siguientes:
1. Es importante que estés cómodo y que coloques una mano sobre el pectoral y la otra sobre la parte abdominal
2. Inhala a la vez que tu parte abdominal se levanta, y la mano del pectoral debe permanecer casi inmóvil.
3. Expulsa por la boca tanto como pudieras mientras contraes la parte de tu estómago. La mano que está en tu parte abdominal debe moverse al expulsar aire, pero la otra no debe moverse apenas.
4. Mientras realizas esta operación, cuenta lentamente mientras expulsas el aire.

En ocasiones puede ocurrir que tengas dificultad de hacerlo en determinadas posiciones. Si puedes, intenta hacerlo tumbado y coloca un libro sobre tu parte abdominal, realizando la misma operación antes mencionada pero sustituyendo tu mano por el libro.

Relajar el cuerpo progresivamente

Es un proceso muy utilizado en técnicas de relajación y meditación. Disponemos de nuestro cuerpo al completo para relajarlo paso a paso por zonas. Con el paso del tiempo y cierta práctica regular, te sentirás cómodo relajando cada músculo, y sabrás cuando alguna parte de tu cuerpo está tensionado por el estrés.
Unos sencillos pasos sería empezar desde la parte de abajo del cuerpo, por los pies e ir subiendo por las piernas, caderas, zona abdominal, pectoral espalda, manos y brazos, cuello, hombros y cara.
Es importante que te sientas cómodo, que uses ropa adecuada. Primero realiza unas respiraciones que te hagan sentir relajado. Tómate tu tiempo para cada zona muscular e intenta sentir que posees el control de ese grupo muscular. Primero comienza tensando el musculo unos segundos para a continuación relajarlo y sentir como la tensión va desapareciendo. Hágalo con todo el cuerpo contrayendo y relajando los músculos.

 

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